lunes, 9 de noviembre de 2009

48. FIDELIDAD POR FUERZA DE VOLUNTAD O POR AMOR

A veces no cuesta nada ser fiel a la mujer que amas. Esta capacidad que podrías haber experimentado, acaba de ser estudiada por especialistas en neurociencias de la Universidad de Harvard. Puedes serle fiel porque haces un esfuerzo por no ser infiel, reprimiendo tus impulsos, o puedes serle fiel simplemente porque no sientes el impulso de serle infiel, lo que no significa que no tengas poderosos impulsos sexuales. Cuando tienes que hacer un esfuerzo es cuando te ves obligado a recurrir a tu fuerza de voluntad para resistirte a la tentación del engaño. Si no tienes que hacer ningún esfuerzo para evitar la infidelidad ello se debe a que la tentación de hacer una trampa a tu pareja no existe. Ella se ha convertido en la única fuente y el único objeto de tu deseo sexual, no porque no existan mujeres tan bellas o tan deseables como ella, si no porque tú, simplemente, no sientes el impulso de buscar otra mujer porque te sientes plenamente satisfecho en tu vida sexual y en lo que construyes con la mujer que amas. Intuyes que si eres sensible a un trato equitativo, sin engaños mutuos, si valoras las necesidades de tu pareja tanto como las tuyas, vas a construir una relación de cooperación y apoyo mutuo que beneficiará a todos, no sólo a la pareja. Eso es el amor. Palabra de hombre.

miércoles, 21 de octubre de 2009

47. UN MENSAJE A LA MUJER

Te brindo estas palabras a ti, mujer, madre y esposa amante. Hay un espacio en el corazón de tus hijos donde tiene que entrar el padre, tu pareja, tu esposo. No tienes ni debes temer lo que él necesita y debe sembrar ahí. Sé que puedes sentirte aprehensiva (razones no te faltan). al sentir que su energía viril es fuerte, a veces muy fuerte, y muy distinta a la tuya. No por eso su presencia vital es menos amorosa que tus dulces y protectores brazos. Puedes confiar y no interferir, porque si no lo permites, a tus hijos e hijas les faltará algo sumamente importante: un Padre. Porque padre no es solamente aquel que rindió su néctar enamorado en tu vientre tibio. Padre es también el que sabe decir “si” y “no” a sus hijos, el que sabe dictar la Ley y a la vez enseña cómo y cuando puede ser transgredida, el que hace sentir seguros a tus hijos, el que puede mostrar a tu hijo hombre cómo hacer para conquistar a una mujer deseable como tú, y a tu hija mujer hacerle ver cómo es el hombre que merece ser amado. Padre es aquel que en todos los momentos de la vida de tus hijos e hijas sabe transmitirle los valores de los hombres, sabe transmitirles el valor y la importancia de sus cualidades masculinas. Tú nunca podrás entender totalmente la manera cómo ese padre siente y piensa ni cómo lo transmite a tus hijos, porque no eres hombre. Pero puedes confiar y no cerrar las puertas a ese Padre y a su Ley. Palabra de hombre.

jueves, 8 de octubre de 2009

46. EL SEXO EN EL CEREBRO

El primer y más importante órgano sexual es el cerebro, eso lo sabemos todos ahora. Pero ¿sabes qué es lo que se moviliza en el cerebro en las primeras dos décimas de segundo, del despertar del deseo sexual? Contrariamente a lo que podríamos imaginar, lo primero que se activa está en las partes del cerebro ligadas a las formas más sofisticadas de pensamiento, no en las más primarias. Las partes del cerebro asociadas a la autoconsciencia corporal y a la comprensión del pensamiento e intenciones de otras personas son las primeras en encenderse. Después se activan las partes del cerebro ligadas a las emociones fuertes, y se activa la memoria, consciencia que instruye a nuestros órganos de la percepción a volverse más sensibles, lo que a su vez activa más aún nuestro cuerpo emocional y hormonal. Primero es el pensamiento más sofisticado, luego las pasiones. ¿Qué te parece? Y en eso, somos idénticos a las mujeres. Palabra de hombre.

45. LA FELICIDAD NO VIENE SOLA

La felicidad no viene sola - nos dice el Dalai Lama -, es el resultado de tus acciones. Efectivamente, la felicidad la construimos, no es un don gratuito de la vida. Frente a cada situación que la vida te brinda hay un desafío: o decides recibirla con miedo, con dudas, con reservas, con desconfianza, o la recibes como viene, aceptándola y descifrando qué hacer para convertirla en algo bueno para todos y para ti mismo, evitando los conflictos y sufrimientos innecesarios y construyendo el bienestar. De ti depende. Por eso la felicidad necesita de tu lucha cotidiana, de tus esfuerzos y no admite el descuido, la dejadez. La verdadera felicidad no viene de la flojera, del desinterés en la vida, de la desidia, del acomodo ocioso a los límites, aparentes o reales, que se presentan siempre. Los hombres tenemos una responsabilidad particular frente a esta construcción de la felicidad. Nos toca una función muy especial: transmitir a nuestros hijos e hijas un mensaje de seguridad y confianza que equilibre la natural protección, a veces muy ansiosa, que le brindan sus madres. Cuando nuestros hijos tienen una pequeña herida les decimos, al tiempo que los lavamos y curamos, que no es nada, que va a pasar pronto, que sigan jugando, sabiendo nosotros que sus heriditas son sólo señal de que han jugado en libertad y sin miedos. Habrán aprendido así, una pequeña lección de cómo se construye la felicidad,… sin siquiera darse cuenta. Palabra de hombre.

domingo, 4 de octubre de 2009

44. EL MIEDO Y EL CORAGE

Que tengas miedo no significa que seas poco hombre. Cobardes son los que niegan el miedo. Los más grandes y más nobles maestros de la guerra dicen siempre que los cobardes no son los que tienen miedo, si no los que lo desconocen. El miedo es una emoción natural que surge para advertirnos de algo, para protegernos de algo, para informarnos acerca de algo que debemos tomar en cuenta para estar más seguros. Si no pudiéramos tener miedo habríamos desaparecido como especie. En lugar de aplastar ese miedo, lo que debemos hacer es escucharlo, atentamente, como a un buen amigo. No siempre significa que haya un peligro real oculto o flagrante. Puede ser simplemente que hay un recuerdo inconsciente asociado a un miedo sorpresivo que ha sido activado por algo tal vez también desconocido u olvidado. Cuando aparece el miedo, pregúntate desde tu lado más viril, qué es lo que te daría más seguridad; y espera, calmado, una respuesta espontánea, libre, no manipulada por ti, dejando que el miedo mismo te hable. Y, sobretodo, no le tengas miedo al miedo, porque, si le temes, vas a huir y refugiarte tal vez sin motivo, te vas a cegar, y no lo vas a escuchar. Peor si entras en pánico, que no es otra cosa que el miedo más inconsciente, desbordado. Apenas percibas los primeros atisbos de un miedo extraño, sorpresivo, aparentemente injustificado, recíbelos, atento y respetuoso, en silencio, calmado, pero dispuesto a oír algo inesperado. Y su mensaje sabio y exigente te llegará como un poderoso imperativo. Esa es la fuente del coraje masculino. Palabra de hombre.

sábado, 3 de octubre de 2009

43. EL MIEDO A ESTAR SOLO

Puede ser que la soledad aparezca con un rostro poco amable para los hombres. Puede ser que elija a veces mostrarnos un lado feo de la vida, recordándonos los momentos en que no parecíamos encontrar una pareja, o, peor, cuando en nuestras vísceras y en cada una de nuestras células se reaviva la memoria de cuando mamá no estaba, o cuando papá no llegaba. Pero con los años vas a ir tomando consciencia de que en realidad estás solo. Que nadie puede jamás sentir exactamente lo que tú sientes debajo de tu piel, que nadie puede realmente saber qué es lo que abriga tu pensamiento, que nadie está nítidamente cerca de tus recuerdos y de tus sueños, y que nadie podrá estar exactamente en el lugar de tu partida final. No es que nadie te quiera ni que no quieran estar ahí los que te aman, cerca de ti, si no que no lo pueden estar, no se puede estar ahí. La soledad es inevitable. Y eso te duele a ti pero también a ellos, a todos. No obstante, hay algo de maravilloso en todo esto. Cuando estás solo, tú si puedes estar contigo mismo en esos niveles sorprendentes de intimidad. Cuando estás solo te puedes permitir alejarte de todo lo que interfiera con la consciencia de la increíble experiencia de la vida y redescubrirla, una vez más, bella, portentosamente bella, sin poder entenderla ni poseerla totalmente. Por eso la soledad puede ser tu más dulce elección, tu más dulce alternativa. La mujer de tu vida es el símbolo de esa elección de la soledad. Nunca la entenderás pero la amarás igual, asombrado,.. fascinado. Palabra de hombre.

domingo, 27 de septiembre de 2009

42. LA CURIOSIDAD DE LOS NIÑOS

Está bien que seas curioso como un niño, sin siquiera darte cuenta que lo eres. Esa hermosa frase que me repetía uno de mis maestros, Ron Kurtz, siempre alimenta el lado más esperanzador de mis días. Y en efecto, cuando estás al lado de un niño o niña, puedes dejar de lado la tentación de enseñarle siempre algo, y puedes dejarte llevar por su maravillosa curiosidad que los lleva a interesarse en todo, a maravillarse de las cosas más insignificantes, así como de las más importantes. Puedes volverte un niño curioso como él o ella, y preguntarte todo sobre tu experiencia del momento, como si fuera la primera vez que descubres la vida y cada uno de sus rincones. Tienes que dejar de lado tu supuesto saber y dejarte sorprender por lo que ocurre, sin ninguna idea previa, sin ningún supuesto conocimiento previo. En realidad ¿es que hay algún conocimiento que sea cierto de verdad? ¿Puedo estar absolutamente seguro de algo? Evidentemente no. Esa actitud de principiante, esa postura del aprendiz, es lo que conduce al niño que llevas adentro, a redescubrir el mundo, a verlo de una manera diferente, creativa, sacándote de tu rigidez y haciéndote sentir más cómodo con tus límites, ayudándote a aceptar saludablemente tu inocente ignorancia. Si te sitúas ahí, no mediará distancia alguna entre los niños más tiernos y tu corazón agradecido. Palabra de hombre.

41. EL COMFORT ANTE LA MUERTE

Hace un tiempo escuché cómo rezan las palabras de los budistas ante el cuerpo de alguien que ha fallecido. El que conduce la ceremonia, menta el nombre de quien ha fallecido, y dice “….has muerto”. Así, crudamente. Luego dice: “La muerte es real.” Luego de una pausa añade: “Todos vamos a morir.”, y luego de otro breve silencio, concluye diciendo: “No podemos hacer nada para evitarlo”.

Esas palabras me resultaron muy reconfortantes. Me brindaron mucha paz y alimentaron en mí la posibilidad de una suave aceptación de la muerte como nuestro grave destino común. Y he estado al borde de la muerte tres veces en mi vida, por razones ajenas a mi voluntad, por supuesto. Y las tres veces esa situación terrible me generó profundos e indescriptibles cambios en mi visión de la vida. Con los años he desarrollado un sentido de inmensa gratitud por la vida que tengo, con sus lados buenos y malos. Cuando me llegue el momento, mi fantasía sería tener suficiente consciencia como para decir “gracias” y poder dejarme ir, mientras cierre los ojos con una sonrisa. Palabra de hombre.

jueves, 24 de septiembre de 2009

35. LA EDUCACION DE LOS EDUCADORES SEXUALES

Los educadores encargados de la educación sexual son todos educadores heridos emocional y espiritualmente. Son personas que provienen de hogares donde existió una manera de crecer en la sexualidad, de acercarse a la misma y de recorrer los caminos propios del amor, bastante complejos y muchas veces disfuncionales, por lo que lo más probable es que sean, ellos mismos personas muy heridas en su sexualidad (entre muchas otras heridas, y como la mayoría de los humanos). Por lo tanto sus valores pueden haber crecido muy afectados por carencias y confusiones a nivel afectivo y cognitivo sobre lo que es una sexualidad plena. Podrían estar confundidos entre su universo personal y la prédica restrictiva de conductas supuestamente “buenas” que ellos mismos tienen dificultades para sostener (como todos, en mayor o menor medida), prédica que es tan solo el reflejo de lo que alguna vez y a modo de letanía les repitieron a ellos, y así sucesivamente, generación tras generación, con ciertos progresos tal vez, pero igualmente fragmentada. El riesgo es que al educar a los niños y niñas, se transmitan los anti-valores que vienen de los traumas y de las heridas del crecimiento de sus mentores. Por ello propongo que la capacitación de estos educadores y sobretodo de los formadores de los formadores, aporte experiencias reparadoras, nutricias, que, aunque no resuelvan todas las dificultades de estas personas a quienes les confiamos la educación sexual de nuestros hijos, al menos aporten herramientas y fuerzas para una contención sana de su sexualidad, sin lo cual esa educación no podría ser ética. Palabra de hombre.

40. APRENDIENDO A SER AMADO

Recién estoy aprendiendo a ser amado. Te sorprenderá esa frase. Creo desde hace tiempo que podía decir que sé amar, pero no sabía lo suficiente acerca de la ciencia y el arte de cómo ser amado. Eso va bastante más allá de la actitud pasiva de quien le resulta fácil tan aceptar ser amado. No hace mucho aprendí a separar y diferenciar "ser necesitado" de "ser amado". Bueno, eso fue complicado pero me dio una libertad inicial muy importante. Luego creo aprendí algo de la diferencia entre "ser criticado" y "no ser amado", ¡cosa difícil! Sobretodo cuando uno es el objeto de la crítica. Como creo que yo no critico a los demás, me resultaba difícil recibir la critica como algo natural... Aprendí también, poco a poco, que el desacuerdo no es sinónimo de desamor, que uno puede estar de acuerdo en estar en desacuerdo, y que es muy liberador el no tener que estar de acuerdo para sentirse bien,... ¡descubro así otra manera de celebrar las diferencias! Estuve aprendiendo igualmente que pueden molestarse conmigo y que no pasa nada, ya que entendí que tengo que frustrar, inevitablemente, a los demás, por una ley de la vida: ya que, obviamente, ¡no soy nada, pero nada, perfecto!! Por el contrario, estoy lleno de imperfecciones frustrantes para mi mismo, ¿¡cómo no frustrar a los demás!? Ahora creo tengo que aprender que me puedo molestar y que eso puede ser bueno, que sirve para poner límites y ayuda al otro u otra a centrarse, a contenerse, a suspender algo... Y me resulta difícil, porque tengo un alma fanáticamente contemporizadora... ¡cosa terrible! Bueno, pero tengo que seguir aprendiendo, ¡cosa difícil! Palabra de hombre.